La idea es que cuando se presente un caso en cualquier dependencia del Hospital, pueda existir comunicación eficaz entre usuario y funcionario, no obstante las limitaciones auditivas de los pacientes.

 

 

Con el ánimo de estar en permanente perfeccionamiento para atender de mejor forma a los usuarios, en los últimos días se realizó un curso de capacitación sobre lengua de señas en el Hospital de Ancud. La actividad estuvo a cargo de David Soto Torres, intérprete de señas y quien trabaja actualmente en la escuela Pudeto. Se trata de un proyecto postulado por la Oficina de Informaciones Reclamos y Sugerencias (OIRS) al Programa Anual de Capacitación, el que resultó aprobado. Así lo contó María Eugenia Mayorga, encargada de la OIRS: “El objetivo con el cual se postuló al PAC para los funcionarios, es instalar un tema en el cual no estábamos muy bien preparados para dar una atención inclusiva a nuestros usuarios, pacientes o familiares que puedan acudir a nuestro Hospital y tengan necesidades auditivas. No se sabe en qué momento podemos recibir a una persona que requiera eso, y para la comunicación con ellos debemos tener los conocimientos básicos”, planteó.

Los módulos desarrollados fueron “La cara como medio de expresión”; “Colores y días de la semana”; “Meses del año y tiempos de uso”; “Especialidad y derivaciones”; “Bases de la Comunicación”; “Verbos”; “Explicación de procesos médicos”, “Enfermedades comunes y preguntas”; “Mímicas”; “Números” y “Gestos informales”.

 


DISTINTAS HERRAMIENTAS

El relator del curso, David Soto, explicó que la idea fue enseñar métodos para comunicarse con personas audioimpedidas. “En la comunidad de Ancud hay muchas personas con esta dificultad, para lo cual dimos herramientas distintas. Aparte del lenguaje de señas como tal, están los dibujos, pictogramas, gestos, mímica, caras como medio de expresión, entonces vimos una gama mucho más variada para comunicarse y darse a entender con las personas que vienen al Hospital”.

Tratándose de un establecimiento público de salud, la necesidad de comunicarse de manera eficaz con personas limitadas auditivamente, resulta imperioso. Es por ello que el tenor del curso fue orientado en esa línea. “Una persona puede venir por un proceso médico auditivo, pero cómo la derivo a un médico si no sé los conceptos básicos para comunicarme. Por eso se enseñó también un lenguaje exclusivo para el Hospital, para que lo manejen con los pacientes que son realmente quienes lo necesitan”, afirmó Soto.

La Directora (S) del Hospital ancuditano, Huguette Urbina Reyes, expresó que esta jornada de aprendizaje “ha sido necesaria para poder alcanzar un mundo equitativo y respetuoso frente a las diferencias, en el que todas las personas, independientemente de sus características, puedan tener un acceso equitativo, haciendo ajustes permanentes, permitiendo la participación de todos y valorando el aporte de cada persona a la sociedad. Queremos que la sociedad perciba a las personas con enfermedades de todo tipo, como personas que tienen más puntos de similitud que de diferencia con los demás, que pueden desarrollar sus capacidades y aptitudes y merecen el mismo respeto”.

En este curso –de dos días-, participaron 25 funcionarios de varios estamentos. El relator agradeció la disposición y esfuerzo por participar de manera voluntaria. “Eso hace que el proceso de enseñanza sea eficaz y más duradero en el tiempo”, sostuvo.

Finalmente, la encargada de la Oficina de Informaciones Reclamos y Sugerencias (OIRS), comentó que esta capacitación se trató de “un primer acercamiento, ojalá más adelante podamos profundizarlo más”, agregando que fue una jornada muy enriquecedora. “Como Hospital siempre apuntamos a brindar una mejor atención, pues es parte de la Calidad y satisfacción de nuestros usuarios. Por eso es importante tener las herramientas y elementos que nos permitan ser más inclusivos con quienes requieran la atención de nuestro establecimiento”, indicó María Eugenia Mayorga. Apreciación que reafirmó la Directora del centro asistencial: “Así, nuestro Hospital, comprometido con sus usuarios, se prepara para un nuevo recinto que pueda acoger a todos sin distinción, dándoles las facilidades de ser oídos en sus dolencias y como funcionarios acercarnos a nuestros pacientes, con respeto, empatía e igualdad de condiciones”, puntualizó la Dra. Huguette Urbina.