La vecina Isaura Torres Pacheco siempre se destacó por su participación en el Consejo Consultivo del Hospital, del cual fue funcionaria por más de treinta y cinco años.

 

 

En los últimos días la comunidad de Ancud despidió a una de sus vecinas destacadas: Doña Isaura del Carmen Torres Pacheco. A las 15,30 horas del jueves 8 de agosto, falleció, a los 93 años.

Su familia pudo cosechar todo el cariño que la señora Isaura sembró en la ciudadanía. Y ello porque hasta su último tiempo se mantuvo activa, participando de varias organizaciones sociales. Entre estas el Consejo Consultivo del Hospital, un recinto que amaba por haber dedicado tres décadas y media de su vida a desempeñarse como Técnico Laboratorista Dental. Allí atesoró sus mejores recuerdos, siendo reconocida como una empleada de la salud que enalteció su profesión y con una envidiable vocación de servicio.

El equipo directivo del Hospital ancuditano acompañó a la familia durante su sepelio. El Director (S) del centro asistencial, César González Erices, lamentó la partida de la querida ciudadana. “Es un sentimiento de profundo pesar en nuestra institución. Transmitimos un mensaje de resignación y de fraternidad a su familia por su partida. La señora Isaura nunca dejó de participar a través del Consejo Consultivo. Tuve la suerte de estar en varios programas radiales con ella, siempre estuvo interesada en el correcto funcionamiento del Hospital, quería que las cosas funcionaran dentro de la institución”, expresa el profesional.

 


VIDA DE SERVICIO

La señora Isaura era ancuditana. Había nacido el 2 de de noviembre de 1927 en el sector Lechagua, a tres kilómetros de la ciudad. Estudió primero en la Escuela Anexa y luego en el Liceo de Ancud, realizando sus estudios superiores en Santiago en el Instituto Moderno de Laboratoristas Dentales, ejerciendo su profesión por largos 36 años en el Hospital local. Contrajo matrimonio con don Daniel Marín (Q.E.P.D.) relación de la cual nacieron sus dos hijos, Daniel y Claudio.

En su larga trayectoria se destacó como dirigente de la FENATS de Ancud, dirigente de la CUT, del Colegio de Laboratoristas Dentales de la región. Por muchos años fue dirigente de la Junta de Vecinos Nº 48 de Lechagua, logrando gestionar el asfaltado desde Ancud hasta Quetalmahue, entre otras entidades a las cuales prestó su generosa colaboración.

“Me siento digno de haber sido hijo de una mujer muy luchadora por su pueblo, siempre miró al más débil para ayudarle. Sus ideales siempre fueron muy claros, de una línea: Ayudar a su pueblo”, cuenta con emoción uno de sus hijos, Claudio Marín Torres, resaltando su tarea hospitalaria. “Siempre decía que orgullosamente trabajó para el Hospital de Ancud por 36 años…”.

Tras su jubilación, su edad no fue impedimento para que continuara participando socialmente. Entre otros grupos que conocieron su entusiasmo se cuentan el Club del Adulto Mayor Nuevo Horizonte, también en comités de vecinos de las Aldeas SOS, donde fue socia y fundadora; además fue panelista estable de radios locales y colaboradora de la cárcel de Ancud, del grupo de restauración de la Catedral, de la Corporación de Ciegos de Chiloé, del Museo Regional y de los jubilados del Hospital local.

De acuerdo al libro “¿Quién es quién en Ancud”, del comunicador social Oscar Andrade, su vida fue marcada por el terremoto de 1960, donde el maremoto se llevó la casa donde vivía, en la costanera de Ancud. Pero con su espíritu de lucha volvió a levantarse junto a su esposo Daniel.

Hasta el momento de su deceso, participaba de la Agrupación de Diabéticos de Ancud y del Club de Huasos, además de ser miembro estable del Consejo Consultivo del Hospital de la ciudad. Para María Eugenia Mayorga, encargada de Participación Social del recinto asistencial, “es una tremenda pérdida de una vecina ancuditana que tantos años integró esta organización. Estaba siempre ligada al Hospital, siempre aportando, dando un consejo y preocupada no solo de los funcionarios, sino también de los usuarios. Hasta hace un tiempo atrás participó activamente de las reuniones…, la recordaremos con mucho cariño y la vamos a extrañar”, manifestó.

 


PRIMERA LABORATORISTA

Tiempo atrás, cuando se conmemoraba el Centenario de la Odontología en Chile, actividad celebrada por el Servicio Dental del Hospital ancuditano, la señora Isaura veía con asombro y alegría cómo el sistema público tenía grandes avances en esta materia, donde el centro local no es la excepción. “Fui la primera Laboratorista Dental de Chiloé; me quisieron llevar a Puerto Montt para formar un gran laboratorio que abarcara toda la región y Aysén. Pero no quise irme, yo vine para Ancud, no para Puerto Montt”, recordaba la entonces jubilada profesional, quien se desempeñó en el hospital ancuditano desde la década del cincuenta hasta mediados de los ochenta.

Este jueves 8 de agosto, su incansable amor por Ancud se apagó. Casi un año antes había sido investida como “Hija Ilustre de Ancud”.

El Director del Hospital plantea que el espíritu inquieto de la señora Isaura, debe ser un aliciente para otras personas. “El llamado es a imitar su ejemplo; todos los vecinos que les importe que las prestaciones sean con calidad y seguridad, debieran estar siguiendo el ejemplo de esta gran mujer. Todos sin excepción en el Hospital lamentamos mucho su partida”, expresa César González.