Con una capacitación a funcionarios de distintos ámbitos, el Servicio de Ginecología y Obstetricia pretende que todos quienes laboran en el Hospital sepan cómo ayudar a las madres que amamantan.

 

Con la premisa que todos quienes trabajan en salud pública, independiente de su ámbito, puedan ayudar a fomentar la lactancia materna, desde el Servicio de Ginecología y Obstetricia se coordinó una nueva jornada de capacitación.

La idea es que el tema sea abordado como establecimiento, donde haya unificación de la información para todos los equipos de trabajo, vale decir Matrones, Médicos, Enfermeras (os), Técnicos de Nivel Superior en Enfermería, Auxiliares de Servicio e incluso Administrativos, buscando que cualquier persona que tenga la necesidad de algún consejo en lactancia materna, pueda obtener respuestas en cualquier funcionario del Hospital.

Juan Albornoz, Matrón del programa Chile Crece Contigo, miembro activo del Comité de Lactancia del Hospital de Ancud, fue el encargado de la capacitación en esta oportunidad, que consideró dos jornadas de trabajo. “Dentro del Comité nos hemos enfocado en acreditarnos como Hospital Amigo de la Madre y del Niño, donde se fomenta la lactancia materna como exclusiva, al menos hasta los seis meses, acompañado de alimento suplementario hasta los dos años. Para poder acreditarnos es necesario que contemos con el cien por ciento de los funcionarios capacitados en lactancia materna. Por eso, aprovechando la Semana Mundial de la Lactancia Materna entre el 1 y 7 de agosto, se generó la capacitación a través de un programa PAC”, contó el profesional.

 


EDUCAR DESDE EL PRINCIPIO

A su juicio, lo básico es que cada persona tenga conocimiento de los beneficios que otorga la lactancia materna exclusiva a los recién nacidos y fomentar esta buena práctica, principalmente en quienes estén hospitalizadas, “porque de esta forma vamos educando a las madres que están dando pecho y también a sus familias. Todo comienza con la educación, que parte en Atención Primaria, se continúa en el hospital y nuevamente después se retoma en Atención Primaria. Esto debe ir fortaleciéndose para derribar mitos respecto a algunas prácticas. Por ejemplo, antiguamente las abuelitas daban agua de alguna yerba a los bebitos, siendo que ahora solamente se indica lactancia materna exclusiva por lo menos hasta los seis meses. Esto quiere decir que el bebé no puede consumir nada más que no sea leche materna”, apunta Albornoz.

Por cierto, esta buena práctica sanitaria profundiza el vínculo entre madre e hijo, genera anticuerpos en el bebé y, según algunos estudios, desincentiva el uso de chupete y rellenos innecesarios. “Podemos tener a un recién nacido fuerte que evitará problemas en el ámbito respiratorio, infeccioso, gastrointestinal”, dice el Matrón, lo que redundará en la disminución de hospitalizaciones de recién nacidos.

 


TAREA DE TODOS

El fomento de lactancia materna exclusiva no es un asunto aislado en el Hospital ancuditano. Tiene su préambulo en la práctica del Parto Respetado, Integral, Humanizado, y el Apego posterior, temáticas abordadas desde hace tiempo en la Maternidad, que la han transformado en referente regional y nacional.

Por ello es que para Marissa Elgueta, Matrona del establecimiento, es importante que todos los funcionarios se capaciten en lactancia materna, porque es un tema transversal. “Cualquier persona del Hospital tiene que saber sobre lactancia, cualquiera puede ayudar a una mujer que tenga problemas de lactancia. Por eso este taller se hizo a nivel de Hospital, donde participaron funcionarios de distintos estamentos. La lactancia es tarea de todos”, puntualiza la destacada profesional, cuyo trabajo en este ámbito fue reconocido durante las jornadas de capacitación.

La Matrona plantea que “una de las cosas más importantes que se debe saber, es que el inicio de la lactancia es en el momento del parto, en el contacto piel a piel. Nosotros lo hacemos hace muchos años en nuestro Hospital. En esa primera hora es cuando la mujer debiera iniciar la lactancia materna. Todos pueden colaborar, en el sentido de, por ejemplo, aprender las técnicas o cómo apoyar a una mujer. Si el Hospital quiere acreditarse en esta materia debe cumplir varios pasos, entre esos justamente estar capacitados”.

En tal sentido, el Ministerio de Salud hace las evaluaciones correspondientes para avanzar en este importante tema. Ya hubo una primera evaluación, donde el Hospital ancuditano alcanzó el 69,66% de aprobación, pero se requiere llegar al 80% para convertirse en Hospital Amigo de la Madre y el Niño. “Lo ideal es que podamos cumplir la meta y lleguemos al cien por ciento de capacitación de los trabajadores del Hospital”, concluye el Matrón Juan Albornoz.