Junto con poner en marcha la campaña de invierno, desde el Hospital de Ancud se reiteró las indicaciones para evitar contagios a nivel familiar. El porcentaje de vacunación en la comuna llega al 88% de cobertura.

 

Preparados para enfrentar la típica contingencia del período invernal, se encuentran los profesionales del Hospital de Ancud. Y principalmente en el Servicio de Urgencias, donde hasta la fecha todo ha trascurrido de manera normal para la época. Eso sí, se espera un mayor número de consultas para las próximas semanas, como suele ocurrir cada año.

La Dra. Huguettte Urbina Reyes, Subdirectora Médica del Hospital “San Carlos”, comenta que como isla nos favorece el tener una barrera natural como el Canal de Chacao, lo que evita tener cifras tan elevadas de contagios como ocurre en otras zonas del país. “Todos sabemos que hay una gran cantidad de personas con influenza, incluso pacientes que han fallecido, asociado especialmente a quienes no se han vacunado por diversas razones”, sostiene la facultativa.

El recinto ha estado atendiendo de manera progresiva a más personas con enfermedades respiratorias, de las cuales un 60% aproximadamente corresponde a menores. “Pero esto se agudiza en esta época en niños que son enfermos respiratorios crónicos, que son a quienes tenemos que cuidar mayormente”, agrega la profesional.

De la misma manera, el Enfermero Jefe del Servicio de Urgencias del Hospital ancuditano, Cesar Cortés Jara, señaló que hay tranquilidad por lo que está pasando actualmente a nivel comunal, principalmente por el alto porcentaje de cobertura alcanzada, que llega al 88% de la población objetivo. “Creo que las medidas que hemos tomado han sido bastante efectivas, de explicarle a la gente los síntomas que tienen y la espera que pueden llegar a tener en nuestro servicio. Pero por cifras estamos bien, tenemos una cobertura superior a la cifra regional, que es de un 85%. Eso habla bien de la preocupación que tiene la población. Pero no hay que alarmarse, las enfermedades respiratorias son normales, son comunes, son tratables tomando las medidas de precaución”, precisó el funcionario.

 


IMPORTANCIA DE LA VACUNA

El Médico Jefe del mismo Servicio de Urgencias, Dr. Diego Bueno Viloria, comenta que las tasas de hospitalización de este año son muy parecidas a las de 2018. Apunta que este 2019, a nivel país se contó con una vacuna inactiva. “Con esta vacuna no se va a desarrollar la infección por influenza. Por lo tanto, cuando se han identificado diferentes tipos de infecciones respiratorias altas o eventos gripales, es porque antes de la vacuna la persona ya las traía o estaban en periodo de incubación. La vacuna de este año no va a producir en caso alguno el desarrollo de una influenza”, señala, precisando la importancia de la inoculación y su efectividad, pues la influenza es una enfermedad altamente contagiosa.

Como Unidad de Urgencias, a los profesionales les interesa que la población sepa que la vacunación es lo principal para los grupos de riesgo. Estos son: Niños entre seis meses y cinco años; personas mayores de 65 años; embarazadas con más de trece semanas de embarazo y; enfermos crónicos. “Ese es el grupo que hay que proteger y que puede debutar con la enfermedad en Urgencias. Por eso hay que señalar los medios cómo prevenir básicamente la infección, porque se acorta la posibilidad de enfermarse”, reafirma el Dr. Bueno. De manera anexa, existe un grupo denominado Otros, comenta el mismo facultativo. Aquí hace hincapié en personas que crían aves y cerdos, tan común en nuestro sur. “Es aquel grupo que debemos evitar que se contagie y propagar la infección por influenza hacia un animal, como aves y porcinos, donde el virus puede mutar para el próximo año. Por eso quienes cuiden o estén ligados a aves y cerdos, deben vacunarse también”, sostuvo.

 


MEDIDAS DE PREVENCION

Sobre las medidas de prevención, la Dra. Huguette Urbina indica que el lavado de manos es fundamental, varias veces al día, lo que elimina virus y evita que una persona contagiada los disemine en cada superficie que toca. “También tenemos que cuidar a los menores, que muchas veces son los vectores para la gente adulta que tiene enfermedades crónicas. El niño no tiene cuidado cómo estornuda, dónde tose o hacia dónde salen sus secreciones nasales; y se acerca cariñosamente a sus abuelos a darles besos o acariciarlos. Ese contacto piel a piel promueve estos contagios”, comenta. Otra forma de prevenir es el uso del pañuelo desechable, que tras usarse, debe eliminarse. También cubrirse con el antebrazo cuando se va a toser o estornudar. “Es básicamente eso, pero sigue siendo fundamental el lavado de manos”, reitera la Subdirectora Médica del Hospital ancuditano.

La cobertura de vacunación para los funcionarios fue importante, pues se suministró mil vacunas, lo que demuestra que también hubo pacientes crónicos que se vacunaron en ese recinto asistencial. Quedan vacunas para personas en situaciones de riesgo, como adultos mayores. “Invitamos a la población a asistir a los consultorios a vacunarse, porque hay una relación directa entre mortalidad por la influenza y el no estar vacunados. El mito es que me puse la vacuna y resulta que igual me resfrié. Eso puede ocurrir, puesto que hay otros virus que están produciendo estados virales. El tema con la vacuna es que si voy a tener influenza, ésta no sea mortal”, puntualizó la doctora, poniendo énfasis en el autocuidado.

Para contener un cuadro respiratorio, el consumo de agua es muy eficaz, señala el Enfermero César Cortés. “Es efectivo tomar hasta dos litros de agua al día si alguien está con un cuadro respiratorio. Tampoco  se debe fumar, no hacerlo en lugares cerrados o exponer a los niños. El lavado de cara, el cambio de ropa, todo eso ayuda a prevenir”, comenta, informando que desde los hogares también se puede acceder a ayuda telefónica. Para ello está el fono de Salud Responde, que es el 600 360 77 77. “La opción 3 lo comunica directamente con un médico. Allí se pueden zanjar dudas para ver si es necesario asistir o no al Servicio de Urgencias”, señala el mismo profesional.

En la Unidad de Urgencias del Hospital de Ancud están preparados para lo que resta de invierno. “Lo primero siempre será prevenir el contagio. Después curamos. En nuestro caso, no tenemos un alza de enfermedades, por lo tanto, insistimos a la comunidad que no estamos en una situación de alerta, sino de prevención. Pero sí se debe tomar las medidas correspondientes para evitar futuros problemas de salud a nivel familiar”, precisó Cortés.


 

El equipo de Control de Infecciones y Epidemiologia del Hospital de Ancud, recomienda:

 

 

 

En  general, la Influenza estacional evoluciona sin gravedad en la inmensa mayoría de los casos, sin necesidad de hospitalización.

 

La principal forma de trasmisión de esta enfermedad es de persona a persona, a través de gotitas que quedan suspendidas en el aire después que un enfermo con Influenza, tose o estornuda (contagio por gotitas). También es posible adquirir la infección cuando se tocan objetos contaminados con gotitas provenientes de las manos contaminadas de un paciente infectado. Por eso es importante reforzar las medidas de higiene básicas, como taparse apropiadamente con el antebrazo la boca y nariz al toser y estornudar, sumado al lavado frecuente de manos.

 

Como se ha señalado reiteradamente, la forma más eficaz de prevenir esta enfermedad y en especial sus complicaciones graves, es la vacunación de las personas que constituyen los grupos de riesgo para los cuales esa medida de salud pública está indicada.

 

Las medidas generales para la población escolar y sus familias, en orden a prevenir las enfermedades respiratorias del invierno son:

 

• De ser posible evitar el contacto con personas con síntomas respiratorios. Por eso es importante solicitar a los padres que se abstengan de enviar a sus hijos a clases cuando éstos inicien síntomas.

 

• Higiene de manos (lavado con agua y jabón o uso de soluciones antisépticas con alcohol).

 

• Utilización de mascarilla en personas sintomáticas respiratorias en ambientes cerrados.

 

• Evitar contaminantes ambientales (humo de cigarro, calefacción con carbón, leña o parafina).

 

• Al toser o estornudar, cubrir boca y nariz con antebrazo (o con pañuelos desechables y luego usar alcohol gel en las manos).