Quienes utilizan este importante dispositivo cardiaco en Chiloé, debían viajar cada seis meses a Puerto Montt para sus controles. Ahora podrán hacerlo en el hospital ancuditano, lo que ha sido catalogado por los usuarios como un gran avance…

 

 

Otro importante paso en aumentar la complejidad de sus prestaciones ha dado recientemente el Hospital de Ancud. Se trata esta vez de la posibilidad de realizar los controles periódicos a las personas a las cuales se les ha implantado un Marcapasos, quienes debían viajar hasta Puerto Montt para su revisión semestral.

Desde ahora, en la Unidad de Cardiología del recinto asistencial ancuditano existe un Programador Medtronic, un equipo compatible para la supervisión de los dispositivos, procedimiento que será efectuado por el Cardiólogo Oscar Donquis Macho, quien también se incorporó hace poco a dicho servicio. El especialista venezolano se capacitó en este aspecto puntual durante seis meses en la Unidad de Cardiología del Hospital Base de Puerto Montt, con lo cual pudo ponerse en marcha el monitoreo en Chiloé. Y no solo será para los usuarios de Ancud, sino de toda la provincia.

La doctora Ligia Gallardo Heresmann, Jefa de la Unidad de Cardiología en Ancud, comenta que el control de Marcapasos para los pacientes locales “es un gran avance relacionado directamente con la llegada del Cardiólogo Oscar Donquis, que una vez cumplidas todas las normativas para el reconocimiento de sus títulos, se ha incorporado en pleno al trabajo y es un aporte consistente a la atención que podemos ofrecer en Chiloé. Él tenía la cercanía e interés por el trabajo en electrofisiología y este es el primer paso de una colaboración estrecha y un desarrollo que probablemente concluirá con la instalación de Marcapasos en Ancud de aquí a algunos años, cuando el hospital nuevo nos permita el espacio y las instalaciones necesarias para procedimientos más complejos. Pero por ahora hemos dado un paso importante, que significa el alivio para nuestros pacientes, pues implicaba viajes largos, algunos desde islas más pequeñas y que debían llegar hasta Puerto Montt. Todo esto ocurrirá ahora en nuestro hospital, toda la demanda de estos usuarios será satisfecha en Ancud”, sostiene la profesional.

 


“ESTO MARCA UN HITO”

Los más felices naturalmente son los pacientes. Este miércoles 24 de octubre ya realizaron su correspondiente control en el hospital ancuditano. La primera fue doña Irma Pinto Pinto, de 88 años. “Es una gran cosa para mí, que estoy en la última etapa de mi vida. Es algo que no se había visto acá, porque los medios no estaban.

En Temuco me hicieron la angioplastía y después me pusieron Marcapasos, en noviembre de 2015”, cuenta la vecina. Tras ello, sus controles los efectuaba en la capital regional. “Allí tuve muy buena atención también. Estoy agradecido de todos, de la doctora Gallardo tengo muy buenos recuerdos, pues atendió primero a mi hermana con mucha voluntad y ahora me atiende a mí. Le deseo lo mejor. Yo ya no puedo andar sola, me mareo mucho, doy gracias por poder atenderme acá ahora, estoy en deuda con todos”, expresó emocionada la ancuditana.

Mismo sentimiento de don José Morales Muñoz, también paciente de la Unidad de Diálisis del mismo hospital durante quince años. Ha tenido dos recambios valvulares, hechos en el Instituto Nacional del Tórax, en Santiago. El último recambio fue el 2016 y derivó posteriormente en la instalación de un Marcapasos, lo cual requiere control cada seis meses. No obstante la indicación, “en el último año y medio tenía un solo control, porque en enero de este año había una lista sobre 300 personas solo de Chiloé a la espera de control de Marcapasos. A mí me correspondía en junio de este año. Lo solicité en enero y aun no me han llamado. Entonces, para nosotros esto marca un hito, un beneficio muy grande para la isla de Chiloé y lo tenemos acá en Ancud, con excelentes profesionales. Mis agradecimientos y el reconocimiento que nuestro hospital está logrando cosas que afuera cuesta mucho tener acceso”, manifestó el conocido vecino, quien se desempeña laboralmente como conductor de vehículos de turismo.

Pero, ¿Qué implica vivir con un Marcapasos en el cuerpo? Don José comenta: “Hay muchas personas que por desconocimiento creen que Marcapasos es sinónimo de arruinamiento. Para mí no. Al contrario, es una nueva opción de vida, que gracias a este aparatito nuestro corazón puede funcionar en mejor forma y podemos tener una vida un poco más normal, entre comillas. Mi día empieza antes de las seis de la mañana y termina tardecito en la noche, en actividad. Yo conduzco, así es que mi trabajo no es pesado. A pesar que llevo quince años en Diálisis, termino mi tratamiento, me desconecto y me mentalizo que estoy sano. Entonces, gracias a este Marcapasos, a las cirugías que tengo en el corazón y a mi tratamiento de Diálisis, funciono bien y normal. Es muy importante, un gran beneficio”.

El hombre, de 60 años, fue el segundo paciente en someterse a control en su propia ciudad. Quedó citado para seis meses más, si todo transcurre bien, por cierto. “Espero llegar en buenas condiciones, porque depende de uno también el cuidado, haciendo una actividad normal, no excesiva. Con el tiempo uno va aprendiendo a convivir con esta cosita, porque va siendo parte de nuestro cuerpo; entonces todo debe ser pausado y a su debido tiempo, así funcionamos mejor. Agradezco al Servicio de Salud y a nuestro Hospital por darnos esta facilidad y tener al profesional indicado para hacer esto acá. Ojalá que dure y lo tengamos por bastante tiempo”, puntualizó.

 


LA CARDIOLOGIA EN ANCUD

La doctora Ligia Gallardo arribó a Ancud el 2005 y desde entonces se abocó a crear y desarrollar la Unidad de Cardiología del Hospital de Ancud. En esos años era la única especialista en este ámbito de la provincia, hasta la llegada del doctor Pedro López a Castro. Allí se dividieron la tarea. “Antes de eso los pacientes cardiópatas se atendían en Puerto Montt, con toda la dificultad que ello significaba. Y con toda la prevalencia de patología que desconocíamos, porque cuando no existe la oferta de una especialidad, muchas cosas no se saben. Desde mi llegada ha sido un trabajo muy intenso, de un gran volumen de pacientes, de ir creando nuevas vías para que los pacientes resolvieran sus patologías. En primer lugar la cardiopatía coronaria, donde empezamos enviando personas a Temuco; después a Puerto Montt, cuando comenzó la Hemodinamia, el 2007, aproximadamente. Así hemos enfrentado las patologías complejas que se presentan en Chiloé”, explica.

Unas 350 personas en el archipiélago viven con un Marcapasos. De éstas, 120 son de Ancud. Gradualmente se les irá llamando por parte del SOME para agendar su control. La doctora Gallardo explica: “El marcapasos es un relojito que genera un impulso, que a través de un catéter que va por la vena, entra hasta las cavidades cardiacas y estimula el corazón. Lo que permite es suplir un defecto que es muy frecuente, que es un envejecimiento precoz del sistema eléctrico del corazón. Lo importante es que la mejoría es consistente, sobre todo si el corazón bombea bien. Puede ser en muchos casos la solución de un problema cardiaco cuando se refiere a un defecto estrictamente eléctrico, pero cuando hay otros componentes, la mejoría es parcial. Pero la verdad es que desde que existen los Marcapasos –hace unos cincuenta años ya-, la especie humana vive hoy fácilmente hasta los 90 años, porque hemos avanzado en el desarrollo de la medicina y la ingeniería biomédica, que nos permite hacer diagnósticos muy precoces y resolver problemas con pequeños dispositivos como el Marcapasos. Tener la disponibilidad para el implante como ocurre hoy –que es una Garantía Explícita en salud-, significa que cualquier adulto o joven que lo requiera tiene acceso garantizado. Son grandes avances en la salud pública de nuestro país”, sostiene la facultativa.

Su colega en la Unidad, el doctor Oscar Donquis, está entusiasmado. “Es una excelente oportunidad que nos brinda este servicio; intentamos abarcar toda la isla, es primera vez que esto se implementa. Hay una excelente disposición de todos quienes trabajamos en Cardiología. Haremos el seguimiento adecuado y verificar semestralmente, para realizar un diagnóstico oportuno de las fallas de los Marcapasos y brindarles la atención oportuna a los pacientes, antes que sufran alteraciones en los electrodos o agotamiento de las baterías de los Marcapasos y así evitar que se genere una complicación mayor”. El facultativo extranjero explica que la principal falla que puede sufrir un Marcapasos es el agotamiento de la batería. “Es algo normal que se agote, pero nuestra tarea es llegar antes a ese punto para derivar al Hospital de Puerto Montt y efectuar oportunamente el recambio de ésta o del generador del marcapasos. Ninguna máquina es perfecta, por eso se tiene que hacer el control. Hay ciertos parámetros que nos van arrojando día a día las fallas que pueden ocurrir, por lo tanto, para eso es el seguimiento”, dice.

La vida útil de un marcapasos depende de cada paciente, aunque en promedio es de unos ocho años.

 


VINCULOS DE CORAZON…

El doctor Raúl Barrero Vironneau, Cardiólogo y Arritmólogo del Hospital de Puerto Montt, conoce muy bien a los pacientes chilotes. Los ha atendido y controlado por años, y ahora participó de la puesta en marcha del dispositivo Programador Medtronic que funcionará en el recinto ancuditano. “Este programa beneficiará a unos 350 pacientes de Chiloé, que ya no tendrán que pasar las vicisitudes al ir a Puerto Montt a hacerse su revisión de Marcapasos dos veces al año. Es un tremendo paso, considerando que la geografía de la zona, sobre todo en invierno, es muy difícil. Las personas muchas veces tenían que pernoctar en casa de familiares u hospedajes allá para acceder a los controles, generalmente a las 8 o 9 de la mañana; entonces transportarse desde la isla era muy complicado para algunos”, relata.

Concuerda que lo principal de aquí en adelante, es que los usuarios tendrán sus supervisiones en los tiempos que corresponden. Ello porque en la capital regional había una espera considerable, por la alta demanda. “Pasaba que muchas veces los controles se retrasaban, lo que implicaba listas de espera no solamente para los pacientes de acá, sino también de otros lugares de la región que se controlan en el Hospital Base. Por lo tanto, junto con favorecer a los pacientes locales, esto también va a permitir mayor celeridad en las listas de espera de nuestro hospital; inmediatamente tenemos posibilidad de atender 300 pacientes más, que en un año son 600 controles, al hacerse esto dos veces al año”, grafica.

Con muchos años de experiencia, el doctor Barrero se ha hecho muy conocido entre los usuarios de la provincia. “Los pacientes de Marcapasos son muy agradecidos, porque esto les permite seguir viviendo. Muchos de ellos, sin el dispositivo, estarían destinados a fallecer, derechamente. Entonces son pacientes muy regalones, muy querendones y agradecidos. Uno forma un vínculo muy importante con su doctor. Hasta el momento yo era el único que estaba haciendo este procedimiento, entonces se produce una relación muy cercana. Ellos son muy agradecidos y cariñosos, muchas veces incluso llegan con algún presente, como huevitos de campo... (Ríe). Es una relación muy rica, muy cariñosa, muy humana…”, explica al profesional.

En el Base de Puerto Montt se instalan unos 250 Marcapasos al año; unos tres a cuatro por semana, más otros tipos de dispositivos cardiacos. “Espero que en el futuro próximo, Ancud u otro punto de la isla sea capaz de instalar también Marcapasos. Es algo que se podría concretar quizás con la llegada del nuevo Hospital para la ciudad”, plantea Barrero, agradeciendo a las autoridades del recinto asistencial y a los miembros del equipo de Cardiología “por haber tenido un sueño y poder concretarlo; nosotros fuimos unos entes facilitadores, pero ellos movieron la inquietud y felizmente se pudo concretar”.

 


UN TRABAJO COLABORATIVO

En efecto, el Director del recinto ancuditano, Walter Keupuchur Meza, resumió que esto fue un trabajo colaborativo conjunto entre el hospital que dirige y el de Puerto Montt, más la voluntad de los Servicios de Salud Chiloé y del Reloncaví. “Cuando se lo planteamos al equipo de Puerto Montt ellos lo recibieron de muy buena forma. Nos ayudaron también a hacer los nexos para contar con el equipo para realizar esta monitorización. Y en su origen, se gesta por iniciativa del equipo médico de Cardiología. En la necesidad de tener un mayor seguimiento de nuestros pacientes, nace la inquietud de trasladar este procedimiento, dado que existen las competencias profesionales y técnicas para hacernos cargo de este control posterior a la instalación de Marcapasos. Siempre hemos tenido la disposición de aumentar nuestro nivel de complejidad y dar mayor satisfacción, por lo que acogimos el requerimiento de los especialistas y hoy nos encontramos con la implementación y puesta en funcionamiento de este policlínico especializado. Creemos que estamos entregando un servicio adicional a la comunidad, a disposición incluso de la provincia; la gente se sacrificaba mucho por llegar a Puerto Montt a las ocho de la mañana. Hoy estamos acercando más la salud a esos usuarios. Esperamos que haya el mayor de los desarrollos, y que nos permita en el futuro pensar incluso en que Ancud pueda ser el referente provincial en esta patología”, manifestó Keupuchur, cerrando con un agradecimiento general para todos quienes hicieron posible este importante avance de la salud pública chilota.