La actividad, enmarcada en el Día Internacional de la Salud Mental, permitió a los pacientes compartir con sus pares, para descubrirse mutuamente y sentir que no están solos…

 

Una amena jornada se vivió este 10 de octubre pasado en el Gimnasio Fiscal. Hasta allí llegaron decenas de personas que se atienden en la Unidad de Salud Mental del Hospital de Ancud, para participar del primer encuentro que organizó esta repartición. Fue una instancia masiva, donde hubo mucha música, zumba, bailes entretenidos, actividades deportivas por estación, compartieron un almuerzo e incluso practicaron yoga, entre otras actividades de recreación. La bienvenida la dio el Director del recinto asistencial ancuditano, Walter Keupuchur Meza, quien manifestó su satisfacción por contar con instancias como ésta.

Carolina Castillo, Psicóloga de dicha unidad, comentó: “Sentimos que era necesario reunirnos, encontrarnos en un espacio distinto que no tenía que ver con atención directa, sino con compartir momentos; así se gesta este espacio deportivo y recreativo. Buscamos a las entidades de la comuna donde existe este acercamiento a las capacidades diferentes en el área de la salud mental, ellos cooperaron y están presentes con todas las ganas de participar. Tuvimos bastante buena recepción y estamos contentos con ello”, expresó la profesional.

La Psicóloga manifestó que lamentablemente “gran parte de los usuarios de salud mental están bien solos, entonces encontrarse con otros, compartir experiencias, ver que todos somos diferentes, hace que la salud mental aumente. El participar de una actividad deportiva, hacer ejercicios, reír, encontrarse, es muy saludable. Es el objetivo final de este momento, pasarlo bien”, resumió, agregando que la idea es replicar este encuentro en el futuro.

 


ESTABLECER VINCULOS

En tanto, el Médico Psiquiatra Francisco Gutiérrez, Jefe de la Unidad de Salud Mental del Hospital de Ancud, complementó que la idea también buscó “establecer vínculos y redes con todas las instituciones que tratan con personas que están en situación de discapacidad; la idea es unirnos más”.

El profesional sostuvo que la Unidad ha estado creciendo en los últimos meses, con la incorporación de más profesionales, entre éstos un nuevo Psiquiatra. “También vamos a contar luego con Terapia Ocupacional 44 horas en el hospital; hay tres Psicólogos que atienden; vamos a tener un Enfermero en la unidad, lo que será igualmente un gran aporte”.

El Dr. Gutiérrez cuenta que la estadística anual señala que unos 400 usuarios se atienden en la Unidad de Salud Mental del recinto asistencial ancuditano. “Esto revela una situación preocupante. Todas las estadísticas hablan que la población que debiéramos tener en control es más. Hay consultorios que atienden personas y absorben parte de la población con patologías. Pero en esta comuna, que tiene 40.000 habitantes, solo personas con esquizofrenia debieran haber unas 400. Esto significa que hay personas que no están diagnosticadas, que están sin control, abandonadas, que nos enteramos que tienen esto en forma muy tardía. Ni hablar de la prevalencia de la depresión, de gente con bipolaridad. El número de personas bajo control en nuestra unidad debiese ser mucho mayor. Probablemente falta mucha educación al respecto; por eso surge el Día Mundial de la Salud Mental, para llamar la atención de la población que estas enfermedades existen, deben ser diagnosticadas y tratadas”, puntualizó.

 


VISIBILIDAD: ALGO PENDIENTE…

En efecto, la Psicóloga encargada de Salud Mental en el Servicio de Salud Chiloé, Evelyn Alvarado, sostiene que este tipo de actividades ayuda a visibilizar estas problemáticas. “En Chile tenemos bastante desarrolladas las actividades para las personas discapacitadas de origen físico o sensorial, en comparación a las de salud mental, donde estamos a años luz. La visibilidad de las personas con discapacidad psíquica es algo pendiente en el país. Con elementos como la Teletón, tenemos una noción de la discapacidad física, de las barreras arquitectónicas y urbanísticas en las ciudades. Pero la discapacidad psíquica está dentro de las casas, en las cocinas o en algunas instituciones”, plantea.

Y justamente esa necesaria visibilidad se consigue usando espacios públicos, recursos de la comunidad, o paseando por las calles, evidenciando su existencia, “sacándolos de lugares donde han estado confinados. Hay un estigma social en la enfermedad mental; cualquier persona en el mundo prefiere tener un esguince a tener una depresión. Es difícil contarlo, asumirlo… Hay un juicio social acerca de las personas que padecen trastornos mentales o sufrimiento psíquico, sin que sea un  diagnóstico. Hay bastante incomprensión, necesitamos salir a la calle y ocupar los espacios públicos. Quienes tenemos que hacer activismo por ellos, somos quienes trabajamos con ellos”, postula Alvarado, valorando el apoyo de la Dirección del Hospital hacia el equipo de la Unidad de Salud Mental para poder ejecutar esta interesante actividad.