Mientras trabajaba con una galletera, el paciente sufrió un profundo corte en su brazo izquierdo. De urgencia fue tratado e intervenido en el Hospital de Ancud y hoy se recupera satisfactoriamente.

 

“Estaba cortando una tabla y se trabó el disco. ‘Pateó’ la galletera, se me soltó de las manos y me cortó”. Así resume un vecino de la comuna de Quemchi, el grave accidente que sufrió en las últimas semanas y que obligó a un tratamiento de urgencia. El hombre, que prefirió mantener reserva de su identidad, trabajaba en su casa operando una herramienta eléctrica conocida como “galletera”, con una sierra dentada. De improviso el artefacto rebotó y se fue contra su brazo izquierdo, causándole una severa lesión a la altura de la muñeca.

Su compañero en la faena fue el primero en auxiliarlo. “Le dije que sacara su polera y me hiciera un torniquete. De ahí me llevaron al consultorio de Quemchi”. El afectado cuenta que, pese a lo impactante de la situación, supo controlarse emocionalmente. Pero su mano no se movía. “No me di cuenta en qué momento pasó eso, pero no podía mover mi mano... No pensé que iba a perderla, pero los doctores me dijeron que pudo haber sido así”, relata.

En el CESFAM quemchino fue tratado en primer momento y, desde allí, fue trasladado en ambulancia al Hospital de Ancud, hasta donde llegó consciente.

 

ESPERABAN AL PACIENTE

En la Unidad de Urgencias lo esperaba ya un equipo de especialistas. Desde Quemchi se había advertido que había posible lesión arterial. El doctor Sherwin Aponte estaba de turno aquella tarde de domingo. “El paciente tenía mucho sangramiento, con hipotensión y había hecho taquicardia. Se evidenció que era una herida de profundidad importante, con lesión de músculos y tendones. Se sospechaba lesión de arteria, pues había un sangrado profuso importante, de manera que se ingresó de forma rápida y se pasó a pabellón”, contó el facultativo extranjero.

Pero el doctor Aponte no estaba solo. Ya había solicitado ayuda de especialistas para tratar el delicado caso, antes que el paciente arribara a Ancud. Llamó a sus colegas Oscar Beteta y Daniel Arocha. El primero es Cirujano General y Cirujano Vascular Periférico, mientras que el segundo es Traumatólogo. Ambos no estaban en turno aquel día, pero acudieron de inmediato al Hospital a ayudar en la situación. Se había solicitado traslado a Castro o Puerto Montt, pero no había disponibilidad. Había que actuar rápido y los tres profesionales más el resto del equipo humano, se dispusieron a intervenir al accidentado.

 

TIEMPO VITAL

Así transcurrieron largas cinco horas de intervención quirúrgica. El último recuerdo que tuvo el paciente antes de ello, fue su traslado al Pabellón de Cirugía. Cerca de las diez de la noche despertó en el mismo Servicio, ya en recuperación. “Cuando desperté, ya podía mover un poco mis dedos. Me sentí contento, porque había quedado bien…”, relata. La operación había sido un éxito.

Ello no fue casualidad. El doctor Oscar Beteta Fernández, Cirujano General y Cirujano Vascular Periférico, explica los antecedentes claves. “Estos casos son complejos, en el sentido que es indispensable no demorar el tratamiento. Cuando ocurre una lesión arterial y se interrumpe el flujo de oxígeno a los tejidos distales, es una situación que hay que resolver en poco tiempo. De hacer la reparación tardíamente, existe la posibilidad de perder esa extremidad o el tejido que lubrica esas arterias”.

El profesional agrega que en este caso se actuó diligentemente. “Desde Quemchi ya se habían comunicado con el Hospital de Ancud por la posibilidad de lesiones arteriales. El doctor de Urgencia, Sherwin Aponte, me comunicó que estaba en traslado ese paciente. Me acerqué al hospital y entre el doctor Aponte, el Traumatólogo Daniel Arocha y mi persona, pudimos resolver el caso”.

 


COMPLEJO PROCEDIMIENTO

El doctor Aponte complementa que, en definitiva, se tuvo que reparar ambas arterias principales, tanto la radial como la cubital. Inclusive a una de éstas hubo que hacer una interposición de vena safena, es decir, sacar un vaso de la pierna –de una vena- e insertarla como puente. “Eso lo hizo el especialista, el doctor Beteta. Tuvo también lesión importante en el nervio medial, una sección total, que fue reparada por el doctor Arocha; y todos los tendones, tanto los flexores como profundos, también estaban lesionados y fueron reparados también por él. Si no se operaba de forma urgente, perdía la extremidad”, resume el médico que recibió al paciente.

Una vez hecha la reparación, el flujo sanguíneo se produjo, lo que arrojaba un procedimiento exitoso. Cuando el accidentado despertó, se pidió flexionara los dedos. También hubo buena respuesta. Se monitoreó toda la noche y días siguientes, sin que se produjesen problemas.

 

DADO DE ALTA

El vecino quemchino estuvo hospitalizado casi una semana antes de ser dado de alta, en buenas condiciones, pero sujeto a controles. “Ahora, en cuanto a la rehabilitación de la funcionalidad de la mano y la parte nerviosa y tendinosa, debe pasar más tiempo y probablemente requiera ayuda de un Kinesiólogo. Pero la mano la recuperó, está viable, no la va a perder, pero ahora viene la rehabilitación física para que recupere función”, señala el doctor Beteta, quien agrega que se está haciendo gestiones para conseguir más instrumental para complementar su área.

Al final, el paciente obtuvo un tratamiento eficaz, que en definitiva salvó su extremidad superior izquierda. “Me siento feliz por los doctores que me trataron y por el que está arriba... Resultó todo impecable y mi familia también está muy contenta…”.

El doctor Sherwin Aponte tiene un buen balance de aquella jornada dominical en la Unidad de Urgencias. “Esa reparación, sin un cirujano cardiovascular y un traumatólogo, o no se hubiese hecho, o se hubiese hecho sin la certeza de que iba a tener el éxito que tuvo. Estuvieron siempre las manos más calificadas en cada área. Y era una situación donde debían intervenir los especialistas, quienes se complementaron. Es muy agradable saber que cuentas con compañeros que están dispuestos siempre a apoyar, por el bien del paciente y de la comunidad”, reflexiona.